Singapur aprueba rebajar los límites de alcohol al volante y eleva las penas por conducción peligrosa
El Parlamento aprobó el 4 de agosto reducir de 35 a 15 microgramos por 100 mililitros el límite en aire espirado y de 80 a 30 miligramos por 100 mililitros el de sangre. La reforma crea además el delito de puesta en peligro deliberada con un vehículo, pero entrará en vigor cuando el ministro publique la fecha en la Gaceta.
El Parlamento de Singapur aprobó el 4 de agosto el proyecto de Ley de Tráfico Vial —Modificaciones Diversas— de 2026, después de un debate en el que intervinieron 27 diputados. La reforma rebaja el límite de alcohol de 35 a 15 microgramos por cada 100 mililitros de aire espirado y de 80 a 30 miligramos por cada 100 mililitros de sangre, según el texto del proyecto registrado por el Parlamento ↗. Los umbrales vigentes datan de 1985; la votación completa la fase parlamentaria, pero no activa todavía las nuevas reglas.
El propio proyecto establece que la ley comenzará a aplicarse en la fecha que el ministro designe mediante una notificación en la Gaceta. Por tanto, hasta que se publique ese instrumento continúan operando los límites actuales. Channel NewsAsia ↗, que cubrió la sesión, confirmó la aprobación y los nuevos umbrales, mientras The Straits Times ↗ señaló que las directrices de condena para determinadas tasas elevadas de alcoholemia se publicarán por separado. Ninguna de las fuentes consultadas fija aún la fecha de entrada en vigor.
La reforma crea el delito de puesta en peligro deliberada cuando una persona utiliza intencionadamente un vehículo para amenazar la vida o la seguridad de otra y provoca muerte o lesiones graves. Si causa la muerte, el tribunal podrá imponer hasta 15 años de prisión, multa y azotes, además de inhabilitación de por vida para conducir; si existen razones especiales para no imponerla, la prohibición mínima será de diez años. También eleva de cinco a siete años la pena máxima para un primer delito de conducción peligrosa con lesiones graves y de diez a trece años para reincidentes.
El texto incorpora asimismo un delito por conducir con drogas controladas, sustancias psicoactivas o intoxicantes especificadas en la sangre, sin que la acusación tenga que demostrar un deterioro observable de la conducción. Existe una defensa legal cuando la sustancia fue consumida lícitamente y la persona no sabía ni tenía motivos para creer que afectaría a su capacidad de control. En su discurso de cierre del segundo debate ↗, la segunda ministra del Interior, Sim Ann, precisó además que el cambio sobre dispositivos móviles prohíbe sostenerlos mientras el vehículo está en movimiento, aunque permite utilizar aparatos montados si esa utilización no deriva en conducción descuidada o peligrosa.
La Policía de Tráfico podrá emplear analizadores portátiles con valor probatorio, automatizar mediante programas informáticos el examen inicial de infracciones técnicas captadas por cámaras y requerir al propietario que identifique al conductor. Los avisos automatizados no equivaldrán por sí solos a una condena: las solicitudes de revocación deberán ser revisadas por un funcionario autorizado. CNA añade que la ministra situó en 149 las muertes de tráfico registradas en 2025, el nivel más alto en diez años, frente a 141 en 2016; la cifra describe el contexto presentado al Parlamento y no el resultado futuro de la reforma.
La aprobación no permite todavía contabilizar sanciones ni cambios en la siniestralidad. Antes de la ejecución faltan la sanción y publicación definitiva de la ley, la notificación ministerial de comienzo, la normativa subordinada que determinará qué infracciones técnicas podrán tramitarse automáticamente y las directrices de condena anunciadas para determinados supuestos. Esos actos separarán la decisión legislativa del inicio efectivo de los nuevos límites, delitos y mecanismos de control.
Qué está confirmado
- El Parlamento aprobó el 4 de agosto de 2026 el proyecto de Ley de Tráfico Vial —Modificaciones Diversas— de 2026.
- El límite previsto en aire espirado baja de 35 a 15 microgramos de alcohol por 100 mililitros y el de sangre de 80 a 30 miligramos por 100 mililitros.
- La reforma crea un delito de puesta en peligro deliberada con un vehículo y permite hasta 15 años de prisión cuando causa la muerte.
- La pena máxima por conducción peligrosa con lesiones graves sube de cinco a siete años para un primer delito y de diez a trece años para reincidentes.
- La ley permitirá perseguir la conducción con determinadas drogas o sustancias en la sangre y automatizar el examen inicial de infracciones técnicas captadas por cámaras.
- El texto dispone que la entrada en vigor se producirá en una fecha que el ministro fijará mediante notificación en la Gaceta.
Qué sigue abierto
- El Gobierno no ha publicado todavía la fecha de entrada en vigor, por lo que los nuevos límites y delitos aún no se aplican.
- La normativa subordinada no ha identificado todavía la lista definitiva de infracciones técnicas que podrán tramitarse mediante el sistema automatizado.
- Las directrices de condena anunciadas para determinadas tasas elevadas de alcoholemia no están publicadas.
- No existen resultados de aplicación, sanciones o siniestralidad atribuibles a una reforma que todavía no ha comenzado a regir.