Laos afirma que no puede establecer la causa de seis muertes vinculadas a alcohol con metanol
El Ministerio de Seguridad Pública atribuye la falta de una conclusión forense a la ausencia de autopsias, aunque reconoce metanol en una marca de vodka y en las muestras de dos víctimas. Un tribunal ha procesado al propietario de la destilería por delitos sanitarios y comerciales, sin imputarle homicidio.
El Ministerio de Seguridad Pública de Laos comunicó el 18 de julio que no dispone de pruebas forenses suficientes para atribuir la causa ni la responsabilidad por las muertes de seis turistas extranjeros ocurridas en Vang Vieng en noviembre de 2024. Según su versión, las familias no autorizaron autopsias y esa ausencia impide establecer judicialmente una relación causal común entre los fallecimientos y una persona o producto concreto.
La afirmación no equivale a descartar la presencia de metanol. El mismo comunicado señala que el Centro de Investigación de Alimentos y Medicamentos del Ministerio de Salud detectó una concentración excesiva de esa sustancia en Tiger Vodka y que, a partir de información aportada por la Embajada de Australia y un hospital tailandés, también se encontró metanol en la sangre de las australianas Bianca Jones y Holly Morton-Bowles, ambas de 19 años. La información difundida por Channel NewsAsia a partir del texto del Ministerio ↗ diferencia así los resultados analíticos disponibles de la causa de muerte que las autoridades laosianas dicen no poder probar para el conjunto de las seis víctimas.
Además de las dos australianas, murieron las danesas Anne-Sofie Orkild Coyman, de 20 años, y Freja Vennervald Sorensen, de 21; la británica Simone White, de 28; y el estadounidense James Louis Hutson, de 57. Todos habían estado en Vang Vieng durante el mismo periodo, pero la documentación publicada no identifica una bebida común consumida por las seis personas ni aporta autopsias que permitan reconstruir una única cadena de exposición.
Un tribunal laosiano ha procesado al propietario de la destilería de Tiger por fabricar o vender productos perjudiciales para la salud y por desarrollar una actividad comercial ilegal. Según la cobertura de Associated Press ↗, esos cargos conllevan, en caso de condena, una pena de entre tres meses y cuatro años de prisión y una multa; el expediente podrá permanecer abierto durante 15 años, lo que permitiría formular una acusación más grave, incluido homicidio negligente, si aparecen pruebas suficientes. La información disponible no precisa si los cargos actuales abarcan jurídicamente las seis muertes.
El propietario y diez empleados del alojamiento Nana Backpackers también han sido acusados de destrucción de pruebas por trasladar al hospital el cuerpo del turista estadounidense. Esa imputación se refiere a la gestión del cadáver y no demuestra por sí misma que el alcohol servido en el establecimiento causara los fallecimientos. Associated Press solicitó acceso al anuncio realizado en el Ministerio de Seguridad Pública y no lo obtuvo, aunque comprobó la presencia de vehículos de las embajadas de Australia y el Reino Unido en el lugar.
Australia y Dinamarca consideran insuficiente el alcance de las acusaciones. La ministra australiana de Exteriores, Penny Wong, indicó en un comunicado oficial del 17 de julio ↗ que Canberra había convocado al embajador de Laos y enviado a Vientián al representante especial Pablo Kang para trasladar sus objeciones; también anunció que planteará el asunto a su homólogo laosiano durante las reuniones ministeriales de ASEAN en Manila. La declaración confirma la actuación diplomática de Australia, pero expresa la posición de ese Gobierno sobre la investigación y no sustituye las decisiones del tribunal de Laos.
Laos prohibió la venta y el consumo de Tiger Vodka y Tiger Whisky tras los fallecimientos, y Australia elevó el 17 de julio su recomendación de viaje para el país por el riesgo de intoxicación con metanol y por sus dudas sobre la transparencia del proceso judicial. Permanecen sin resolver la procedencia exacta de todas las bebidas ingeridas, la relación individual entre cada consumo y cada muerte, y si el tribunal incorporará nuevas pruebas que permitan ampliar los cargos.
Qué está confirmado
- El laboratorio sanitario de Laos detectó niveles excesivos de metanol en Tiger Vodka y recibió resultados que identificaban metanol en la sangre de las dos víctimas australianas.
- Un tribunal ha acusado al propietario de la destilería de vender productos perjudiciales para la salud y de actividad comercial ilegal.
- Australia convocó al embajador de Laos y envió al representante especial Pablo Kang a Vientián.
Qué sigue abierto
- Las autoridades de Laos sostienen que no pueden determinar la causa de las seis muertes sin autopsias y no han atribuido responsabilidad penal por homicidio.
- La documentación publicada no aclara si los cargos contra la destilería se vinculan jurídicamente con todos los fallecimientos.
- El expediente puede permanecer abierto durante 15 años, pero no se ha anunciado qué pruebas adicionales podrían permitir acusaciones más graves.